Para mí no hay metas por que si las hay me quedo a medio camino tomando el té de las 5.
El capricho me invade y lo que me apetece es un par de esos besos tuyos que sepan a rutina, sí, rutina pero si no es contigo que sepan a magia e intimidad que me invadan el cuerpo y acabe con un buen olor a tu colonia por toda mi ropa.